LA PALABRA PARA HOY Lunes 01.10.2018

Y él le dijo: Ve, y pide para ti vasos prestados de todos
tus vecinos, vasos vacíos, no pocos. Entra luego, y cierra
la puerta tras ti y tras tus hijos; y echa en todos los
vasos, y en estando uno lleno, ponlo aparte. Y partióse la
mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y
ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite. Y
como los vasos fueron llenos, dijo á un hijo suyo: Tráeme
aún otro vaso. Y él dijo: No hay más vasos. Entonces cesó
el aceite.

2 R. 4:3-6

Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme
á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó
tres cántaros. Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua.
E hinchiéronlas hasta arriba. Y díceles: Sacad ahora, y presentad
al maestresala. Y presentáron le. Y como el maestresala gustó el
agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los
sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al
esposo, Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando
están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado
el buen vino hasta ahora. Este principio de señales hizo Jesús en
Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron
en él.

Jn. 2:6-11